viernes, 18 de mayo de 2018

ENTRE CANDILEJAS-Cap.3

Los ojos del enfermo se entre abrieron y dirigió su mirada a Florencia y con temblor alargó su mano para refugiarse en las de ella, Florencia no pudo aguantar sus lágrimas, lo único que atinó el nieto es sacar a aquella muchacha de la habitación para que le explicara que enfermedad tenía Henry.
_ pensé que nunca más nos íbamos a ver,  dime estoy delirando?
_ no _ entre sollozos le respondió _ leí la carta que me enviaste y no dude en venir, quería verte, decirte tantas cosas_
_ solo dime que me perdonas, solo eso quiero  que me digas_
_ no, no te perdono… TE AMO, lo hice y siempre lo haré, aunque ya no estés aquí junto a mí, no solo me quedaré con tu recuerdo, me quedaré con algo más…
El sonrió.
_ con qué te vas a quedar mi amada Flo_
_ Henry la última vez que estuvimos juntos, cuando me dijiste que hubiera sido hermoso estar casados y tener hijos, pues ese día … ese día me embaracé.
Las pocas fuerzas que aquel hombre se elevaron a su rostro y una luz iluminó su mirada.
_ lo sabía, algo me decía que tú aún guardabas algo hermoso conmigo y que mejor que eso, criaste sola a nuestro hijo, Adrian y él se quisieron?
_ se aman, Adrian siempre lo protegió y fue como el padre de Henry, los dos hicieron una empresa, Adrian es el que consigue  a los clientes y Henry, él es el financiero el que trae a Adrian a la tierra.
_ él sabe?
_ Sí, pero no sabe quién, hoy he venido con tu nieto, nuestro nieto_
_ lo vi… _
_quieres que lo deje entrar_
_ no, te pido por favor que tú se lo digas, hasta en estos momentos sigo siendo un cobarde, luego, después, hoy quiero estar contigo, sentir tu amor_
_ yo también quería verte, quería abrazarte, besarte, tenerte aunque sea un solo instante en mis brazos, solo para mi, solo… para mi. Un sollozo no le dejo decir más.
Se acercó a él y lo abrazó y le regaló el beso más hermoso y tierno que había guardado en su corazón, se sujetaron en un abrazo inmenso y partió.
Aquel cuarto se ilumino por un instante, su nieto y la muchacha no pudieron explicar cómo, pero eso fue lo que sintieron.
Salió de aquel hospital triste por esa partida pero feliz de haber compartido su último aliento, había sido de ella siempre, su vida siempre fue así, ella solo para él y cuando Henry nació le enseñó a Adrian a amar a ese hermano sin padre y ahora tendría que decir la verdad, Adrian siempre se lo aconsejó, ya era la hora.
_Abuela, él es mi abuelo, mi verdadero abuelo?
_ sí, quiero que sepas que todos ustedes son producto del amor…

La lluvia caía mojando lentamente su camino, acompañando sus lágrimas y en su pecho iba sintiendo su presencia como si algo se depositará en el alma y ese sentimiento la acompaño hasta los últimos minutos de su vida.

FIN.

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